Los vampiros también se meten (Beyond The Rave)

Las últimas semanas la publicidad de Beyond The Rave, venía bombardeándo en myspace como si fuera otro trailer más para un estreno de temporada. La sorpresa es cuando descubres que se trata de una serie y no de una película y que myspace es el lugar dónde puedes verla. Parece que está haciéndose habitual esto de que internet sea un canal de difusión exclusivo para todo tipo de producciones. El caso es que aquí tenemos esta serie de 20 microepisodios que podremos ver en myspace dos veces por semana.

El planteamiento no es muy novedoso y lo ves venir. Argumento = Fiestecita/garito para atrapar a montones de jovencitos -monísimos ellos y ellas- y comérselos. De Demons a Abierto hasta el Amanecer ha sido un gancho recurrente.

Novedades:

1. Su formato, que ya no lo es tanto porque no es la primera serie de myspace, algo que ya usan incluso patéticos raperos para promocionarse.

2. El hecho de que una resucitada Hammer esté detrás – tan irreal su vuelta después de treinta años de silencio que más bien parece que otros hayan comprado los derechos de uso de su nombre para darle prestigio a sus producciones.

3. Y el hecho de que estos vampirines no buscan sangre para comer (cuidadín, que viene un spoiler) sino para para ponerse hasta el culo; pobrecines, es que también tienen derecho… Porque claro a ellos las drogas no les afectan, pero la sangre cargadita de estupefacientes si. Y se montan su rave para llenarla de bakalas versión inglesa (osea, ravers) Qué moderno todo y qué bien pensado.

El prota -para justificar las futuras “andanadas” de hostias- es un guapito soldado de la guerra de Iraq de permiso, que tiene problemas con su novia y espera encontrarla en la rave. La ubicación de la rave es un misterio que trae medio Londres de cabeza -eso si que es expectación, ni que no hubiera más oferta de ocio, diversión y puterío. El amigo inseparable es un friki -pero muy guapo, es decir friki fotogénico para poder salir en la serie- también bakala, pero con nombre gotizante y que conduce un coche fúnebre, que en la pasada rave conoció a una siniestra muy guapa que le dejó un enigmático grafiti en sus bien marcados abdominales. Los malos, todos con nombres de muy mal rollito -de inspiración diabólica en su mayoría- e historiales superinquietantes para darle el toque supertrascendental.

Escalofriante ¿verdad? Pues la serie va por el tercer episodio y ya prácticamente ves todo el percal de que va Vampiros y colegasa ir. Se encerrarán en la rave, el chico buscará a la chica, los bakalas morirán como chinches, los vampiros se pondrán hasta el culo, pero el chico se los cargará a todos, o a casi todos. Más que nada porque ya sabemos que sobrevive -por el poder del flashback- ya que lo que acontece en la rave son sus recuerdos en el hospital militar de Bagdad.

La serie busca desesperadamente el gancho juvenil -algo obvio utilizando myspace como canal-, de hecho todos los personajes -hasta los camellos y los vampiros- tienen su myspace propio. Otro guiño a la muchachada es la brutal explicitud no sólo en lo que a sangre y violencia se refiere, sino en lo que respecta al uso y consumo de drogas; sólo falta que Amy Winehouse se haga un cameo. La verdad que no me extraría porque hay resulta forzado ese empeño en parecer de lo más actual (guerra de iraq, raves, drogas de diseño, música) para una Hammer que acabó convirtiéndose en el sinónimo del terror anticuado en su fase de decadencia.

De todas formas, a pesar de lo predicible que es la serie (bueno, todas las series lo son) voy a aficionarme cada lunes y miércoles a verla. Más que nada porque encuentro muy excitante ver como se papean a estos bakalillas (o ravers, como se empeña Frikósmica que los llame) Por aquello de ponerme cachonda viendo un poco de sangre y alienacion con jovencitos de culito apretado.

Os vais a cagar...

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